La “ARQUITECTURA VERDE” combate la polución atmosférica en las ciudades

Visión futurista de la ciudad

Ciudad del futuro

Una realidad crece en las principales ciudades del mundo: la “arquitectura verde”. Es un concepto arquitectónico que pone vegetación en los edificios buscando combatir la emisión de gases de efecto invernadero, evitar la contaminación del aire en las ciudades y ahorrar energía.

Expresión de esta tendencia es el número de proyectos de edificios ecológicos, que pasó de 41 el año 2000 a más de 65 000 el año 2017 en los Estados Unidos. Encontramos realidades similares en países como Inglaterra, Italia y China.

Cómo ver la futura ciudad de Liuzhou en

Futura ciudad Liuzhou

Un caso especial lo constituye China que, con muy graves problemas de polución atmosférica en sus ciudades, planea que el 50% de todos los nuevos edificios urbanos sean certificados como “verdes” en los próximos cinco años. Un ejemplo de esta orientación es el proyecto de construcción de una “ciudad bosque” en Liuzhou , en el sur del país. Con vegetación en las fachadas de todos los edificios, albergaría un millón de plantas y 40 000 árboles, absorbentes 10 000 toneladas de CO2 anualmente. 

Una característica que llama poderosamente la atención en edificios de la arquitectura “arquitectura verde”, es el uso de una cubierta vegetal en azoteas impermeabilizadas, que contribuye a la absorción del CO2 de la atmósfera. Además, en época de lluvias, esta cubierta permite recolectar el agua de lluvia y la filtración para su uso en las necesidades de los departamentos. Otra característica de estos edificios es el uso de la iluminación natural para reducir la necesidad de luz artificial y el correspondiente consumo eléctrico. Del mismo modo, especifique la zona donde se encuentran los materiales, con lo que se promueve el uso de materiales ecológicos que ayudan a la creación de una vivienda con un alto índice de aprovechamiento de fuentes alternativas de energía. Así

Academia de Ciencias de California bajo techo verde

Quizá el ejemplo más sobresaliente del mar el edificio de la Academia de Ciencias de California , diseñado específicamente para ser uno de los más representativos del cuidado medioambiental. Aquí, sus instalaciones están cubiertas por 10 000 m2 de techo donde florecen cerca de 1.7 millones de plantas, insectos y aves.

Panel de musgo que absorbe la contaminación del aire

CityTree en Hamburgo

Otra expresión de investigación similar es la solución desarrollada por un grupo de diseñadores alemanes: El CityTree , una pared de musgo ubicada en una estructura móvil que busca reducir la contaminación del aire. El musgo, que vive sin tierra y funciona naturalmente como un filtro del aire, absorbe 250 gramos de material particulado por día y captura 240 toneladas métricas de CO2 al año, lo equivalente a 275 árboles naturales. Actualmente, estos “árboles” están en 25 ciudades en todo el mundo (Módena, Oslo, Hong Kong, Glasgow, Bruselas y en varias ciudades alemanas).

Una respuesta a la polución del aire en las ciudades

La arquitectura verde, también conocida como arquitectura sostenible o ecoarquitectura, busca el uso de recursos naturales y sistemas de edificación que minimizan el impacto ambiental de los edificios. Es una respuesta, desde la arquitectura y el urbanismo, al problema de las emisiones globales de gases de efecto invernadero o GEI (alrededor del 38% de los GEI provienen de los edificios). Si la macrotendencia global a una creciente urbanización continúa en su forma actual, ella sola impedirá cumplir con los compromisos globales de limitar el calentamiento global a 2 ° C del Acuerdo de París , el cumplimiento del reclamo con angustia científicos y expertos de todas las partes del mundo.

La contaminación del aire es un problema serio que identifica muchas ciudades en el mundo. Según el proyecto Global Burden of Disease, más de 5.5 millones de personas mueren al año en el mundo por la contaminación . El problema es especialmente agudo en China e India, donde el problema causa 1.6 millones de muertes al año.

Refleja la gravedad del problema que, actualmente, más del 90% de la población mundial vive en lugares donde la contaminación del aire excede los límites establecidos por la Organización Mundial de la Salud. Los límites que no afectan a la salud son partículas de un tamaño máximo de 20 µm y 10 µm [1]. La OMS mide dos tipos de partículas contaminantes, el PM10 y PM2.5, que difieren en su tamaño y que contienen sulfato, nitratos y carbono negro, los cuales penetran en los pulmones y el sistema cardiovascular, resistencia a los vasos sanguíneos y ataques cardíacos propicios o cerebrovasculares.

América Latina, que tiene uno de los más altos índices de urbanización, no es ajena al problema. Un informe reciente de la Organización Mundial de la Salud sobre la polución del aire, que indica las principales ciudades de América Latina —como Ciudad de México, Buenos Aires, Bogotá, Caracas, Lima o Sao Paulo— presenta índices de material particulado (PM) muy por encima de los valores recomendados. Destaca Lima como la ciudad más contaminada del grupo , con partículas de hasta 94 µm / 51 µm [2]

Jardín vertical en el Parque de la Muralla de Lima

Parque de la Muralla en Lima

En nuestra Lima, aunque tímidamente y con un enfoque más bien decorativo, empezamos a ver en algunas zonas residenciales jardines verticales en fachadas o paredes de construcciones nuevas. Con seguridad, este diseño arquitectónico ganará aceleradamente espacio como respuesta a las consultas ecológicas de las que se cobra creciente conciencia. Muy pronto, además de los ambientes exteriores, contaremos con paredes “vivientes”, cubiertas de plantas que ayudan a limpiar el aire en los ambientes internos o de trabajo.

Esta nueva realidad es una especialidad que requiere habilidades diferentes para cuidar de los techos o paredes vivientes, lo que puede hacer cirugía quirúrgica completamente nuevos, con competencias profesionales muy específicas. La necesidad de diseñar edificios que utilicen la menor cantidad de energía posible, generen su propia energía, reciclen el agua y puedan calentar o enfriar sin necesidad de aire acondicionado o calefacción central requerirá de arquitectos, ingenieros y empresas de construcción podrán enfrentar esos desafíos. Según los trabajadores de la Organización Internacional del Trabajo, se espera que la construcción de nuevos edificios amigables con el medio ambiente genere más de 6.5 millones de empleos para el 2030.

La valorización de la relación amigable con el ambiente, buscando limitar los impactos de la construcción, encajar con el enfoque de ecología urbana con el que durante el presente año nos hemos acercado a analizar los problemas de la ciudad.

[1] La micra, cuyo símbolo es µm, es una unidad de longitud equivalente a una milésima parte de un milímetro.
[2] Datos 2013/2014 de la OMS. Medición anual de PM10 / PM2.5